Encontrando el camino

Nacional ganó 3-1 a Racing y parecería que encontró el rumbo a seguir para ganar este torneo especial. 
En si el partido nos los llevamos bien de bien; si eso de la justicia en el resultado existe, en este caso fue justo. 

A pesar de eso no deberíamos andar demarrando optimismo. Nacional viene encontrando modos y caminos pero está lejos de ser parejo y superior al resto. 
Como suele decirse la columna vertebral está armada y funcionando correctamente. Victorio y Polenta atrás solucionaron muchos de los errores que se habían dado en las fechas iniciales que terminaron costando puntos. 

En el medio Romero está alcanzando el nivel que tuvo con Munúa y es Arismendi el que no está dando la talla y ya no me explico más porque es él el titular y no Porras. 
Y arriba esta lo mejor, no lo bueno, lo mejor. Viudez es claramente superior a todos en este torneo, era cuestión de que se lo propusiera Tabaré para serlo y parece habérselo propuesto. 

Junto con él, todos sabemos lo que da Fernández y sumamos el esfuerzo titánico para aprender y brindarse de Silveira, que salvando distancias (o no) me hace acordar a la época del chengue con De León, donde se desprendía claramente el laburo que el técnico hacía particularmente con él y el gran empeño que éste pone para lograr lo que el equipo necesita a pesar de la habilidad que no posee. 

Con esas individualidades, y juntándolas de manera que se irá el laburo como cuando sube el colombiano y como se arrima Romero y se unen con Viudez. O como recibe de espalda Silveira y siempre tiene descarga. O el intento de Conde de jugar siempre primero con la primera línea. Todas cosas que nacional hizo contra Racing y viene haciendo desde varios partidos, incluso la unión que se vio en este partido de Ligüera con los dos 5s cerca del área. 
Lo negativo es el ritmo o concentración, no sé bien. Pero hay algo que hace que el bolso no esté siempre enchufado y no hace falta saber de fútbol para darse cuenta sino ver la desesperación de Lasarte ante cada error o desacierto del equipo. Y este partido con Racing también fue claro ejemplo de eso. No fue hasta que lo empató la escuelita que Nacional no salió a jugar de nuevo ya que se había “dormido” después del primer gol que aún no se quien lo hizo; en el estadio no llegue a verlo, nadie lo grito adjudicándoselo (volvé Alonso) y en el replay de los tvs en los palcos no distinguí tampoco. 

A partir de ahí el partido se pincho y Racing empezó a controlar, y como ese día la justicia del resultado estaba a la orden, salió ese penalazo y tremenda definición de Quiñones. 
Con Nacional despabilado ahora, la cosa sería otra. Tremenda jugada de Viudez y premio de nuevo para el humilde Hugo y partido liquidado, Nacional había despertado. 

Me enteré después que hubo gol de Fernández en la hora, yo ya no estaba en el estadio pero seguro fue un golazo. Esperemos el resumen de matinée de los goles que hace siempre y nos sacaremos ahí la espina.
Carlos A. Silva

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